Fibramérica

¿Qué esperar del mercado de telecomunicaciones después del feriado chino?

El regreso de la actividad industrial en China tras el Año Nuevo Lunar suele marcar el ritmo del mercado global de telecomunicaciones para los meses siguientes. En 2026, el reinicio productivo no ocurre en un entorno de sobreoferta, sino en un escenario más ajustado entre oferta y demanda.

Diversos reportes internacionales coinciden en que la expansión acelerada de infraestructura para inteligencia artificial está absorbiendo una parte relevante de la capacidad mundial de fibra óptica. Según el Wall Street Journal, grandes compañías tecnológicas han asegurado producción futura mediante contratos de largo plazo destinados a centros de datos de alto rendimiento.

En paralelo, el IEEE Communications Society Tech Blog ha señalado que la demanda vinculada a IA y data centers está creciendo por encima de las previsiones iniciales del sector, obligando a fabricantes a reorganizar calendarios productivos y priorizar proyectos estratégicos.

Este fenómeno se suma a la continuidad de despliegues FTTH, expansión de redes 5G y modernización de infraestructura troncal en distintas regiones. Medios como Light Reading y Fierce Network han advertido que la convergencia de estos factores está generando una cadena de suministro más sensible a decisiones de volumen.

Uno de los factores estructurales es la limitada elasticidad de la oferta. La producción de preformas —insumo esencial en la fabricación de fibra óptica— requiere inversiones elevadas y ciclos de expansión que pueden extenderse hasta 24 meses. Esto impide que la capacidad crezca con la misma velocidad que la demanda global.

Además, parte de la capacidad industrial está siendo orientada hacia fibras de mayor desempeño para interconexión de alta velocidad en data centers, reduciendo la disponibilidad relativa de fibra estándar utilizada en proyectos de acceso. Este cambio en el mix productivo puede impactar indirectamente en productos como cable DROP y cable ADSS.

Aunque en algunos mercados las estadísticas de importación aún no reflejan aumentos abruptos, la experiencia histórica del sector muestra que los ajustes comienzan en fábrica y se trasladan progresivamente al comercio internacional en los meses posteriores al reinicio productivo chino.

En este contexto, fabricantes con presencia directa en origen y estructura regional —como Fibramérica, con base productiva en Fuzhou y operación comercial desde Brasil para atender América Latina— trabajan con una planificación más disciplinada de capacidad, anticipando posibles tensiones en ventanas de producción y revisando constantemente su portafolio de fibra óptica para optimizar asignaciones de volumen.

Para operadores e ISPs en el mercado hispano, el escenario posterior al feriado chino exige mayor planificación. La asignación de capacidad productiva tiende a ser más estratégica y menos flexible que en años de sobreoferta, lo que vuelve crítica la anticipación de volúmenes.

Desde su operación en Brasil, Fibramérica atiende al mercado latinoamericano gestionando directamente su capacidad industrial en China. Esta integración permite responder con mayor previsibilidad en plazos y disponibilidad, en un entorno donde la disciplina productiva vuelve a ser un factor determinante.

En un mercado que cambia de ciclo, la diferencia no está únicamente en el precio, sino en la capacidad de asegurar producción a tiempo y sostener continuidad en los proyectos.