Fibramérica

Irán, el Estrecho de Ormuz y el Precio de tu Cable: Lo que Todo Importador Debe Saber

Si estás comprando materiales de fibra óptica para tus proyectos de infraestructura, necesitás leer esto. Desde el 28 de febrero de 2026, cuando los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre Irán desencadenaron una respuesta militar en todo el Golfo Pérsico, el mercado global de materiales de telecomunicaciones entró en una zona de turbulencia que ya está impactando los precios en América Latina. No estamos hablando de un riesgo hipotético a futuro: los costos están subiendo ahora, y las razones son estructurales.

Logística global y fibra óptica

Para entender lo que está pasando, hay que saber que los precios ya venían en alza antes del conflicto. La fibra monomodo G.652.D —el estándar más usado en redes FTTH— acumulaba una suba de más del 30% desde comienzos de 2025, impulsada por la demanda de infraestructura de inteligencia artificial y por cuellos de botella en la producción de preformas ópticas, cuyo ciclo de expansión tarda entre 18 y 24 meses (CRU Group / Oyii). A eso se le sumó la guerra en Ucrania, que distorsionó el mercado de forma inesperada: la demanda rusa de drones militares controlados por fibra óptica llevó el precio del kilómetro de cable estándar en China de 16 yuanes en enero de 2025 a 40 yuanes en enero de 2026, con Rusia absorbiendo el 10% de la producción global, cuando antes representaba menos del 1% (Kyiv Post). La guerra en Irán llegó sobre un mercado que ya estaba al límite.

El golpe más inmediato fue el cierre simultáneo de los dos corredores marítimos por donde viajan los materiales desde Asia hacia el resto del mundo. Las Guardias Revolucionarias de Irán declararon el Estrecho de Ormuz cerrado el 3 de marzo, amenazando con “incendiar” cualquier embarcación que intentara el paso, dejando aproximadamente 150 naves varadas alrededor del estrecho (Rest of World). Al mismo tiempo, los ataques houtíes reabrieron el frente del Mar Rojo, por donde pasan 17 cables submarinos que transportan la mayoría del tráfico de datos entre Europa y Asia. Las principales navieras del mundo desviaron sus flotas por el Cabo de Buena Esperanza, agregando entre 10 y 14 días a los tiempos de tránsito y elevando abruptamente los costos de flete y seguro marítimo (CZ App).

Materiales de fibra óptica

Pero el impacto va mucho más allá del flete. Los materiales que conforman físicamente el cable de fibra óptica —cubiertas de PVC, ductos de HDPE, resinas de relleno— provienen en gran parte del Golfo Pérsico. El 3 de marzo de 2026, QatarEnergy anunció la detención de producción de polímeros como PE, PP y PVC tras ataques sobre sus instalaciones, mientras que el puerto de Jebel Ali —que maneja el 65% de las exportaciones de polímeros del Golfo— quedó amenazado por un misil que provocó un incendio en sus inmediaciones. Los analistas del sector ya calculan el daño: los incrementos en costos de materias primas petroquímicas podrían ubicarse entre el 15% y el 25% en un escenario de disrupción sostenida.

En la práctica, eso significa que cada metro de cable, cada bandeja de empalme y cada caja de distribución va a costar más en los próximos meses. Hay un tercer factor que pocas veces se menciona en este contexto: el helio. Este gas es indispensable para fabricar preformas de fibra óptica y semiconductores —transceptores, OLTs, ONUs— y no tiene sustitutos en esos procesos.

Qatar es el segundo productor mundial de helio, proveyendo aproximadamente un tercio del suministro global, y la detención de sus instalaciones amenaza directamente la capacidad de fabricar los equipos activos que completan cualquier red FTTH. A esto se añade que varios proyectos de nueva infraestructura submarina quedaron paralizados, reduciendo aún más la oferta futura.

¿Cuánto tiempo durará esto? IDC advierte que si el conflicto se extiende más allá de tres o seis meses, los riesgos incluyen inflación corporativa sostenida y potenciales alzas de tasas de interés. El consenso de la industria es claro: la tendencia alcista en los precios de fibra óptica se extenderá durante todo 2026, con un ciclo proyectado de 2 a 3 años.

En Fibramérica entendemos el impacto que este escenario tiene sobre los proyectos de nuestros clientes. Por eso trabajamos para mantener stock disponible, precios estables y tiempos de entrega confiables. Si estás planificando proyectos de fibra óptica para los próximos meses, el mejor momento para asegurar tus materiales es antes de que la próxima ola de aumentos llegue a tu cotización.